jueves, 13 de noviembre de 2008

¿Quiénes eran los eunucos por el Reino de los cielos (Mt 19, 12)?

Dic 12 de 2007

La frase que vamos a explorar está en el verso 12 del capítulo 19 del evangelio de Mateo:

"Hay hombres que han nacido eúnucos. Hay otros que fueron mutilados por los hombres. Hay otros todavía, que se hicieron tales por el Reino de los Cielos. ¡Entienda el que pueda!”"

La perícopa donde está el texto es Mt 19, 3-12, en medio de una etapa de formación de los discípulos. Relata la Biblia que Jesús había terminado uno de sus discursos, salió de Galilea y se desplaza por el río Jordán hasta Judea, donde sanó muchas personas. Luego se acercaron unos fariseos y le preguntaron a Jesús acerca del divorcio, y Nuestro Señor les recuerda que el matrimonio, de hombre y mujer, es para siempre, rectificando la ley de Moisés que permitía el divorcio (Dt 24, 1), y advierte que el divorciado que se casa con otra mujer, salvo si había incurrido en matrimonio prohibido con una familiar, comete adulterio. Esa doctrina, que también puede leerse en Mc 10, Lc 16, 18 y en San Pablo (1 Co 7, 10-11) o incluso antes en el mismo evangelio de San Mateo (Mt 5, 31-32), conmociona a todos, incluso a los discípulos y provoca una reacción que solamente es relatada por Mateo:

"Los discípulos le dijeron: “Si ésa es la condición del hombre que tiene mujer, es mejor no casarse.” Jesús les contestó: “No todos pueden captar lo que acaban de decir, sino aquellos que han recibido este don. Hay hombres que han nacido eúnucos. Hay otros que fueron mutilados por los hombres. Hay otros todavía, que se hicieron tales por el Reino de los Cielos. ¡Entienda el que pueda!” " (Mt 19, 10-12)

Es claro que Jesús está hablando del matrimonio, y de que no casarse puede ser una opción por el Reino de los Cielos. Hay que advertir que no está hablando de otro tipo de matrimonio o de uniones distintas de la heterosexual (a la cual se ha referido explícitamente en el mismo pasaje), sino que habla de hombres que no se casan por el Reino de los Cielos (eunouchos en griego), como los sacerdotes, los diáconos y otras personas, en la actualidad.

La opción por la virginidad como algo loable también es indicada por San Pablo:

"Respecto a los que se mantienen vírgenes, no tengo mandato alguno del Señor; pero los consejos que les doy son los de un hombre a quien el Señor en su bondad ha hecho digno de crédito. Yo pienso que ésa es una decisión buena. En vista de las dificultades presentes, creo que es bueno vivir así." (1 Co 7, 26)

No es solamente que no se casen, sino que además se trata de mantenerse célibe, o de lo contrario no utilizaría la expresión eunuco, que solamente aparece, en el Nuevo Testamento, en el pasaje que venimos comentando y en el libro de los Hechos de los Apóstoles, en el episodio en el cual Felipe, uno de los apóstoles, enseña la escritura al funcionario de la reina reina de Etiopía y finalmente lo bautiza (Hechos 8, 26-40), pero la palabra en griego que emplea Jesús en Mt 19, 12 (verso donde habla de los eunucos voluntarios) solamente aparece allí y en Hechos 8, 27, cuando por primera vez se menciona aquel funcionario como eunuco. Conforme los modernos léxicos de terminología bíblica, Jesús está hablando en Mt 19, 11-12 de:

- Hombres incapacitado para reproducirse ("Hay hombres que han nacido eúnucos"),

- Hombres mutilados por otros ("Hay otros que fueron mutilados por los hombres")

- Hombres que voluntariamente se abstienen de casarse y se mantienen célibes ("Hay otros todavía, que se hicieron tales por el Reino de los Cielos"). Literalmente en griego dice "hay eunucos que se hicieron eunucos ellos mismos." El término eunuco también puede referirse a "funcionarios reales" sin necesidad de la connotación de la incapacidad de incapacidad de ejercicio sexual, pero este no es el caso, pues la idea -tal como se comentó-, se presenta en un contexto en que se habla del matrimonio.

En cuanto a esta última clase, hay que tener presente que en ese entonces existían fuera del pueblo judío eunucos dedicados a cultos paganos, incluso sacerdotes, como en el de Cibeles, aunque desde el Antiguo Testamento tal situación se presentaba, de ahí la prohibición de participar en el culto a Yavé contenida en el Deuteronomio, aunque en Isaías se reconoce la posibilidad de que esta prohibición se levante en el caso particular de una conversión real (Is 56, 3-5). Así las cosas, se trata de personas que deciden abstenerse de relaciones sexuales para dedicarse al servicio de Dios, situación que el propio Jesús resalta como merecedora de elogio y que no es para todo el mundo.

Más adelante en el tiempo, en las primeras épocas del cristianismo, el término "eunucos", herencia directa de Mt 19, 12, se utilizará para referirse expresamente a ascetas o monjes.


Extraido de la pagina: http://www.buscadoresdelreino.com/Mt19-12.htm