miércoles, 30 de julio de 2008

4.- El ser del catequista


En la formación del catequista acecha siempre la tentación de la eficiencia: 1º suministrar al catequista una serie de nociones teológicas y de contenidos para transmitirlos a los catequizandos (el saber); 2º darle los instrumentos indispensables para transmitir los contenidos y mantener la disciplina durante la lección de catequesis o de catecismo (el saber hacer).
Pero la Iglesia siempre ha enseñado, que lo primero de la formacion corresponde al SER cristiano del catequista. El saber y el saber hacer son extructuras infecundas si falta el ser cristiano del catequista.
¿QUIÉN ES EL CATEQUISTA?
ES UN PROFETA
Y como profeta debe ponerse a la escucha de la Palabra de Dios. En su formacion, la Palabra de Dios ocupa un lugar central. El catequista esta llamado a conocer cada vez mas profundamente y vitalmente la Palabra de Dios y a caminar siguiendo a Jesucristo por un camino de conversion permanente junto a toda la comunidad eclesial.
Tambien como profeta debe anunciar la Palabra de Dios presente en la Biblia, en la experiencia de fe de la Iglesia Cristiana Catolica y en los acontecimientos de la historia.
ES UN EDUCADOR
El servicio profético del catequista va dirigido a promover un cambio de postura y de conducta, o sea, renunciar a los proyectos humanos personales y dejarse guiar por la sabiduría de Dios para encarnar el estilo de vida de Jesús.
Por eso el catequista debe primero crecer humana y cristianamente para hacer creíble y eficaz su compromiso educativo. Será un educador eficaz entre más maduro esté humana y cristianamente.
Como educador, el catequista debe “hacer brotar la vida de oración y el compromiso de las demás virtudes”: la justicia, el valor, la verdad, el dominio de sí, el servicio a los demás, la fidelidad, la alegría.
El catequista debe estimular el crecimiento de la comunidad, promover una nueva vitalidad en toda la comunidad: en lo litúrgico, en el servicio, en la promoción humana.
ES UN TESTIGO
El catequista está llamado a ser un signo visible, a ser un modelo creíble y significativo de vida cristiana.
Para ello hace falta que el catequista acepte a Cristo como criterio último de juicio y que por lo mismo desempeñe su ministerio profético con coherencia y disponibilidad.
Es necesario que el catequista tenga el valor de testimoniar con su vida ser ejemplo de vida.
DESPUÉS DE ESTE TEMA, NO SE TE OLVIDE...
1. ¿Qué es más importante para un catequista ser auténtico cristiano o saber hacer muchas cosas sin dar testimonio de vida cristiana? ¿Por qué?
2. ¿Menciona tres características que todo catequista debe tener?
3. ¿Por qué debe ser profeta?
4. ¿Qué debe hacer como educador?
5. ¿Crees que un catequista debe dar testimonio de vida cristiana? ¿Por qué?
Pro manuscriptum Hermanas Catequistas de Jesús Crucificado, apuntes de clase.
Compilados y, corregidos y adaptados por J. Emanuel Vázquez Carrillo